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jueves, 31 de marzo de 2011

Para ti

Me recuerdo yendo por Princesa a final de mayo, cuando había exámenes y todo conspiraba para apartarte de ellos: la luz tardía de las tardes, la hierba del parque del oeste, las terrazas de Recoletos, el perfume incierto de las muchachas en flor. Cualquier pretexto era bueno para salir de la habitación a comprar cualquier cosa que quizá no se necesitara demasiado. Así yo esa tarde estaba en Princesa y entré en algún sitio y se escuchaba esta canción. Ya la había oído otras veces en el programa que Jesús Ordovás tenía en Radio 3 pero tuve la sensación que daba ritmo a ese momento de la vida como la música de fondo de una película.


"Para ti", pasado el tiempo, quizá no sea una gran canción: su letra es un poco incongruente y la música suena demasiado a hojalata. Tampoco el Zurdo era un dechado de virtudes para un tipo como yo en aquellos tiempos. Pero la canción tiene frescura, algo así como una energía adolescente y pegadiza que puede iluminar algunas tardes de verano. La movida fue sobre todo algunos destellos creativos de jóvenes que querían divertirse o perderse por las noches sin ponerse demasiado trascendentes. Y se lo podían permitir porque los tiempos habían cambiado de verdad, aunque fuera desde hacía poco tiempo. Tanto que un falangista auténtico podía ser amigo de un ácrata como Haro Ibars y fundar un grupo punk como Kaka de Luxe con cierta naturalidad, como ocurren las cosas más inconcebibles en las mejores películas de Almodovar.



lunes, 14 de marzo de 2011

Be my baby



Quizá la primera vez que la oí fuera en uno de esos veranos en que se roza la adolescencia y se comienza a descubrir otro mundo todavía misterioso en las risas de las chicas mayores y en algunas canciones de la radio. Luego la he escuchado muchas veces en distintas versiones, en muchas circunstancias y siempre ha sido una referencia de alegría y de frescura, de esa fantasía de burbujas que asociamos para siempre a la juventud.

Y es que no hay más que mirar los ojos incendiados de Veronica Bennett, mientras canta la canción, para intuir la energía dionisiaca que habita siempre en cada generación de adolescentes, la fuerza del deseo, la libertad radical que los desborda y que emerge, de una u otra manera, a pesar de todas los límites sociales que se les imponga.

The Ronettes fue un grupo musical de chicas que surgió en 1960 en Nueva York. Duraron poco porque Verónica se casó con Phil Spector y como ocurría por entonces fue engullida por la fama de su marido y abandonó su trabajo hasta que se divorció diez años después. Incluso éste consiguió durante muchos años, hasta 2007, que el grupo no estuviera en el "salón de la fama del pop".

Mirad sus ojos. Escuchad la canción y dejaros transportar al verano de las noches verdes, donde no había que elegir todavía, donde el mar era un sabor tan largo como un vaso de leche, como el olor de un cuerpo todavía desconocido pero muy amable, tan suave como la piel de los melocotones. Be my Baby.

jueves, 20 de enero de 2011

Ceremonia

Ella había pertenecido al tiempo de la postguerra y era un icono de la españa racial y con falda de faralaes que quería venderse como la oficial en aquél tiempo. Él representaba la rebeldía de los sesenta, el país nuevo que estaba surgiendo y que pretendía otra estetica y otra sentimentalidad. Eran dos estilos confrontados porque significaban mundos distintos y en aquellos momentos hasta cierto punto antagónicos. Lola había sobrevivido en el franquismo aceptando ser una de sus musas (ya sabéis aquello que escribió Pemán, "abanico de colores, no hay en el mundo una flor que el viento mueva mejor que se mueve Lola Flores") pero también se sabía que era una mujer temperamental, de un erotismo que no se ajustaba del todo a la imagen que se pretendía para las mujeres en aquel tiempo.

Serrat era un referente para la juventud que se oponía al franquismo, cantaba en catalán aunque no le importaba hacerlo en castellano, estaba politizado pero a diferencia de otros no era esto lo más importante de sus canciones que hablaban sobre todo de sentimientos y de historias interiores. En los setenta quizá los seguidores de ambos estaban muy distanciados pero unos y otros no tenían más remedio que escuchar mutuamente sus canciones que estaban simultáneamente en el aire, porque eran las "canciones de la radio". "Mediterraneo" probablemente no solo era tarareada por jóvenes barbudos y quizá las madres de muchos de ellos habían cantado en su infancia alguna canción de Lola (..."qué tiene la zarzamora...") que por tanto también les pertenecía porque los había impregnado en la infancia.

Ahora que corren tiempos crispados conviene sentir, casi tocar, el auténtico espíritu que se creó en los años de la transición viendo este vídeo. Serrat canta "Pena, penita, pena" y le dice a Lola lo que la copla había significado para él y por tanto para mucha gente de su generación aunque hubieran tenido que disimularlo en los tiempos duros. La respuesta de Lola está en la emoción que se pinta en su cara, como si expresara una simpatía que hasta entonces no hubiera podido mostrar del todo. Entonces no había muchas cadenas de televisión y esta ceremonia la debió ver mucha gente y probablemente disolvió algunas incompresiones, porque contiene algo mágico que permite una conexión sentimental entre generaciones. Algo que no sucede explícitamente muy a menudo y que es un placer contemplar.